Visión, desmarque, pase milimétrico y gol. Jugada perfecta. Jugada sublime. Blog sobre fútbol en particular y sobre deporte en general. Crónicas, análisis, artículos de opinión predominarán en este blog complementario a "Una historia en el olvido".
jueves, 7 de junio de 2012
Manolo Preciado
"El sol volverá a salir mañana" es la frase que marca el sentimiento, la vida de un hombre como Manuel Preciado Rebolledo (Astillero, 1957-2012). Un hombre que con su simpatía, su humildad, su carisma y su valor ha conseguido ganarse el corazón de todos los aficionados al fútbol.
Hablar de Preciado es hablar de un hombre de los de antes. Un hombre que disfrutaba del fútbol como afición y no como el negocio en el que se ha convertido actualmente. Sus frases, imágenes y sonrisas perdurarán en la memoria de todos y cada uno que, conociéndole o no, sabían de la humanidad de su figura. Una figura humilde y discreta que atesoraba un corazón fuerte, duro y grande.
Ahora no se trata de rememorar sus éxitos como entrenador con equipos que no pueden competir con otros como Real Madrid o Barcelona. Gimnástica de Torrelavega, Racing de Santander, Levante, Murcia o Sporting pueden dar fe de ello. Todos disfrutaron en mayor o menor medida de sus capacidades como entrenador. Pero lo que es seguro es que disfrutaron de una persona tan simple que se hizo grande sin quererlo.
Una de mis primeras entrevistas como profesional del periodismo deportivo estaba reservada para ÉL. Sí, en mi cabeza entraba la posibilidad de ir a Gijón (cuando era técnico del Sporting) y conocer la ciudad paseando junto a él por la ciudad deportiva de Mareo o las playas del Cantábrico que tanto le gustaba visitar. Pero ya no podrá ser. Los sueños, sueños son...
Sus desgracias son ya sabidas entre los hinchas de cada equipo y entre todas las personas en general. La humanidad que tanto le gusta transmitir y que tanto me gusta nombrar le ha llevado a ser un referente como persona. Sí, la persona superó al técnico. "El fútbol pasa. Las personas perduran" explica Iniesta en su libro. Y el de Manolo Preciado es una de esos casos.
La pérdida de su mujer y su hijo en un corto intervalo de tiempo le hizo preguntarse muchas cosas sobre la vida. Pero a la vez seguía mostrándose con la gente como si nada hubiera pasado. Los adjetivos acaban para describir a una persona como ÉL. El año pasado fue su padre. Y él se repuso de nuevo. Sólo hace falta recordar aquella victoria contra el Espanyol con un solitario gol de Nacho Novo donde todos los jugadores y componentes del "staff" técnico su unieron en uno solo. En un mismo ser.
Gracias por demostrar que todavía quedan personas como tú en el mundo del fútbol. Gracias por enamorar a todo un país con tu sencillez y caballerosidad. Gracias por mostrarnos cada uno de tus íntimos sentimientos. Por todo esto y por más, Gracias Manolo.
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